LOS CHICOS APRENDEN LO QUE VIVEN
Dorothy L. Nolte
Si los chicos viven con la crítica, aprenden a condenar.
Si los chicos viven con hostilidad, aprenden a pelear.
Si los chicos viven con miedo, aprenden a ser aprensivos.
Si los chicos viven con lástima, aprenden a compadecerse de si mismos.
Si los chicos viven con la ridiculez, aprenden a ser tímidos.
Si los chivos viven con celos, aprenden que es la envidia.
Si los chicos viven con vergüenza, aprenden a sentirse culpables.
Si los chicos viven con tolerancia, aprenden a ser pacientes.
Si los chicos viven con estímulo, aprenden a ser confiados.
Si los chicos viven con elogios, aprenden a apreciar.
Si los chicos viven con aprobación, aprenden a quererse a sí mismos.
Si los chicos viven con aceptación, aprenden a encontrar amor en el mundo.
Si los chicos viven con reconocimiento, aprenden a tener un objetivo.
Si los chicos viven con compartiendo, aprenden a ser generosos.
Si los chicos viven con honestidad y equidad, aprenden que es la verdad y la justicia.
Si los chicos viven con seguridad, aprenden a tener fe en sí mismos y en quienes los rodean.
Si los chicos viven en la amistad, aprenden que el mundo es un bello lugar para vivir.
Si los chicos viven con serenidad, aprenden a tener paz espiritual.
¿Con qué están viviendo sus hijos?
ERES UNA MARAVILLA
Pablo Casals
"Cada segundo que vivimos es un momento nuevo y único del universo, un momento que nunca volverá...¿Y qué les enseñamos a nuestros hijos? Les enseñamos que dos más dos es cuatro y que París es la capital de Francia.
¿Cuándo vamos a enseñarles también lo que son?
Deberíamos decirles: ¿Sabes lo que eres? Eres una maravilla. Eres único. En todos los años que han pasado nunca hubo otro niño como tú. Tus piernas, tus brazos, tus dedos hábiles, la forma en que te mueves.
Puedes llegar a ser un Shakespeare, un Migel Ángel, un Beethoven. Tienes capacidad para todo. Sí, eres una maravilla. Y cuando crezcas, ¿podrás lastimar a alguien que es, como tú, una maravilla?
Debes trabajar - todos debemos trabajar - para que el mundo sea digno de sus hijos.