Diariamente, cumplimos con una serie de actividades para mantenernos a flote en la vida. Levantarse temprano, preparar el desayuno, alistar a los niños para el colegio, salir a trabajar, supervisar las labores de casa, atender a nuestro esposo o esposa, realizar los pagos, etc.
Sin querer queriendo, entramos en una monotonía que bloquea nuestras metas personales, pues nos concentramos solo en cumplir esa rutina diaria y nos olvidamos de nosotros mismos.
Esto nos lleva a una resignación profunda y aquellos sueños que pretendíamos cumplir años atrás, son guardados en un archivo, totalmente con llave, con candado especial, allí, en un rinconcito de nuestro cerebro. Solo lo abrimos de vez en cuando, muy de vez en cuando, para recordar los sueños que esperábamos cumplir.
Por qué? Por qué dejamos que todo lo que deseábamos hacer se escabullera de esa forma? No es acaso eso injusto para nosotros mismos? La familia es sumamente importante para todos y por ello es necesario estar bien nosotros mismos para mantener en armonía esa familia.
Recuerda, necesitamos armonía personal para que exista armonía en nuestra familia.
Te invito entonces a reflexionar sobre ti mismo, sin ocuparse de los juicios externos. Aún hay mucho tiempo para cumplir tus sueños y puedes lograrlo sin perder la armonía de tu hogar. Abre el archivo y quita el candado y analiza cada uno de los sueños que pretendías conseguir. Empieza a trabajar por conseguirlos y no te pongas límites. Realizalo siempre a conciencia y buscando el bienestar común, es decir, el tuyo y el de tu familia.
Realiza una lista de tus sueños y ponte a trabajar. El tiempo es una utopía, así que en cualquier momento puedes hacerlo. Lo importante es ello, planéalo y ACTÚA. Si no empiezas nunca lo obtendrás.